Los Philodendron forman un grupo extraordinariamente diverso de plantas tropicales, originarias principalmente de las selvas húmedas de América Central y del Sur. Su nombre procede de las palabras griegas philo (amor) y dendron (árbol), una referencia a su tendencia natural a trepar por los árboles.
En Plantlovers cultivamos una amplia variedad de especies, cultivares e híbridos de Philodendron. Algunos crecen trepando, otros se extienden horizontalmente por el suelo y otros desarrollan una forma más compacta y erguida. Comprender cómo crece tu Philodendron de manera natural es fundamental para proporcionarle los cuidados adecuados.
Los Philodendron trepadores utilizan sus raíces aéreas para sujetarse a los árboles y otras superficies. En interiores, agradecen un tutor de musgo u otro soporte vertical, que favorece un crecimiento vigoroso y puede estimular el desarrollo de hojas más grandes.
Los Philodendron rastreros, como Philodendron gloriosum, crecen horizontalmente en lugar de hacerlo hacia arriba. Necesitan suficiente espacio para que sus tallos puedan extenderse, por lo que suelen desarrollarse mejor en macetas anchas que respeten su forma natural de crecimiento.
Los Philodendron de crecimiento erguido presentan una estructura más compacta y generalmente no necesitan ningún soporte. Sus hojas crecen relativamente juntas, formando una planta frondosa y decorativa.
A pesar de estas diferencias, la mayoría de los Philodendron comparten unas necesidades básicas similares. Prefieren la luz brillante e indirecta, un sustrato aireado y con buen drenaje, temperaturas agradables y una humedad ambiental moderada o elevada. Sus hojas presentan una diversidad impresionante: desde verdes brillantes y texturas aterciopeladas hasta tonos rojo oscuro y variegaciones llamativas.
Tanto si cultivas un trepador singular como Philodendron 69686, un Philodendron gloriosum rastrero o una de nuestras propias selecciones, como Philodendron ‘Medisa’ o Philodendron pedatum red-stem, lo más importante es respetar su forma natural de crecimiento y ofrecerle las condiciones adecuadas.
Con los cuidados apropiados, los Philodendron pueden convertirse en espectaculares plantas de interior que te acompañarán durante muchos años.